Una exposición sobre el Holocausto (traída desde el Museo Judío de Chile), el encendido de seis velas en recuerdo de los seis millones de judíos asesinados por el nazismo y un violín que interpretaba melodías melancólicas marcaron la Conmemoración del Día Internacional en Memoria de las Víctimas del Holocausto en la comuna de Colina.
La ceremonia, que tuvo lugar hoy, al mediodía, en el Patio de las Esculturas del Centro Cultural de la comuna, estuvo liderada por la alcaldesa de Colina, Isabel Valenzuela, y el vicepresidente de la Comunidad Judía de Chile (CJCH), Marcelo Tokman.
En su intervención, la alcaldesa recalcó: “Existe un compromiso de la comuna de Colina de seguir conmemorando este día, porque no queremos que lo ocurrido se repita y donde recordar también es una forma de construir un futuro donde la paz, la inclusión y los derechos humanos sean pilares fundamentales para cada uno de nosotros”
La edil agregó: “Además, es importante reconocer que las víctimas del Holocausto pertenecían a distintos pueblos y grupos, afirmando así que la vida humana en todos los casos tiene el mismo valor siempre…”.
En tanto, el vicepresidente de la CJCH, Marcelo Tokman, señaló: “Hoy, cuando recordamos a los seis millones de judíos asesinados por el nazismo y a millones de otras víctimas perseguidas, también debemos mirar una realidad inevitable: el tiempo va pasando, y con este cada vez quedan menos sobrevivientes capaces de contar esta historia en primera persona. Por eso, cada año nuestro compromiso se vuelve más urgente. Porque la memoria no termina con ellos: la memoria se traspasa. Es nuestro deber mantenerla viva, y también es el deber de las futuras generaciones”.
Añadió: «Quiero agradecer de manera muy especial a la Municipalidad de Colina por realizar esta conmemoración. Cuando una comuna decide recordar, cuando una autoridad abre este espacio, cuando se educa, cuando se nombra lo ocurrido con claridad y sin relativismos, se está haciendo algo fundamental: se está construyendo una sociedad más consciente, humana y preparada para reconocer a tiempo las señales del odio”, concluyó.
La ceremonia, que concluyó cerca de las 13 horas, reunió a cerca de 50 personas, entre ellos, diplomáticos, representantes del mundo evangélico y la comunidad judía, autoridades de la comuna y vecinos.
