En el marco del Día Mundial del Alzheimer, que busca sensibilizar sobre esta enfermedad neurodegenerativa, se estima que cerca de 200 mil personas viven con Enfermedad de Alzheimer en Chile, y que la cifra podría duplicarse al 2050 debido al envejecimiento de la población. En este contexto, el médico psiquiatra y jefe del Departamento de Salud Mental del Servicio de Salud Maule, Dr. Felipe Navia, llamó a la comunidad a detectar precozmente los síntomas, mantener hábitos saludables y acompañar de forma activa a quienes viven con esta enfermedad y a sus cuidadores.
“Entre los síntomas más frecuentes se encuentran los olvidos persistentes, la dificultad para resolver tareas simples, la desorientación en tiempo y espacio, los problemas en el lenguaje y los cambios en la conducta”, explicó el especialista.
Hábitos que marcan la diferencia
Aunque no existe una cura para el Alzheimer, el Dr. Navia destacó que sí es posible retrasar su avance:
· Actividad física diaria: Caminar al menos 30 minutos.
· Ejercitar la mente: Juegos de memoria, lectura y pasatiempos.
· Alimentación saludable: Rica en vegetales y pescados con omega 3.
· Control de enfermedades crónicas: Hipertensión, diabetes y otras.
· Vida social activa: Mantener vínculos con familia y amistades
“Una vida activa, tanto física como mental y social, puede marcar una diferencia enorme en la evolución de esta enfermedad”, enfatizó.
Red de apoyo en la Región del Maule
El especialista también relevó las estrategias que impulsa el Servicio de Salud Maule para acompañar a las personas mayores: el Examen Preventivo del Adulto Mayor (EPAM), que permite detectar tempranamente alteraciones cognitivas; el programa Más Adultos Mayores Autovalentes, que combina actividad física y estimulación cognitiva; los GESST de Alzheimer y otras demencias disponibles en hospitales comunitarios; la Unidad de Memoria del Hospital Regional de Talca para casos complejos; y la Unidad de Hospitalización Geriátrica, que recibe a personas mayores con complicaciones médicas asociadas.
“El mensaje central es la detección precoz. Entre antes se identifique, antes se puede actuar para mejorar la calidad de vida de quienes viven con esta enfermedad”, subrayó Navia.
Un llamado a la empatía y la acción
“No podemos evitar que el Alzheimer borre recuerdos, pero sí podemos evitar que borre vínculos. Acompañar y detectar a tiempo es un acto de amor y responsabilidad con nuestros mayores”, finalizó.
