Organizaciones socioambientales, comunidades indígenas y científicos mostraron su indignación por un nuevo y grave evento de contaminación marina provocada por la industria salmonera que opera en el sur de Chile y exigieron una salida urgente de estas compañías de todos los ecosistemas frágiles como son lagos, fiordos y canales donde operan. Además llamaron a una moratoria inmediata a la expansión geográfica de estas compañías.

La inédita declaración coordinada por la Agrupación Defendamos Chiloe, y en la que firman comunidades Mapuche-williche, Kawesqar y Yagan, organizaciones locales de la Patagonia y reconocidas ONG como Greenpeace, Tompkins Conservation y el Centro Ecoceanos, se enmarca en el último episodio de contaminación marina generada por una floración algal en el Fiordo Comau, Chiloé continental, que produjo una masiva mortandad de salmones.

La declaración afirma que han ocurrido «sucesos ampliamente conocidos de daño ambiental durante décadas», y por sobre todo, estos episodios tienen un «carácter de PERMANENTE y ESTRUCTURAL» y que son «tanto o más graves que el actual».