A horas de que finalice el plazo para la repatriación de capitales establecido por el Servicio de Impuestos Internos (SII), expertos en legislación tributaria han cuestionado el diseño y la implementación de este proceso. La iniciativa, planteada como una oportunidad para regularizar activos en el extranjero, no logró alcanzar las metas iniciales de recaudación y ha generado dudas sobre su efectividad y planificación.
Pablo Mahú, socio de Serrano Abogados, comentó que «advertimos desde el inicio que este plazo era insuficiente para un proceso de esta magnitud. La falta de confianza en el contexto político y económico, sumada a un diseño apresurado, desincentivó la participación de muchos contribuyentes. Es evidente que la medida pudo haberse planteado con mayor tiempo y rigor para generar mejores resultados».
Gustavo Serrano, también socio de la firma y experto en política fiscal, agregó que «este mecanismo tuvo sentido en iniciativas anteriores como parte de reformas estructurales, pero en este caso se percibió como una solución apresurada y parcial. La meta de recaudación, a todas luces alejada de la realidad, demostró que en apenas dos meses, y con una ley corta de por medio, muchos optaron por no participar ante la incertidumbre y la falta de claridad sobre el proceso».
«Si bien la repatriación de capitales es una herramienta válida, su éxito depende de un diseño estratégico que considere el contexto político, económico y las expectativas de los contribuyentes», agregaron.
En tanto, el abogado Gonzalo Garrido, coincidió en que este tipo de medidas deben ser parte de una estrategia tributaria de largo plazo, bien fundamentada y con tiempos adecuados de implementación. «Es fundamental evitar decisiones apresuradas y avanzar hacia políticas tributarias que fomenten la confianza y promuevan la competitividad económica, como por ejemplo, una revisión razonada del impuesto a las empresas. Esto permitiría estimular la inversión y consolidar un sistema tributario sostenible en el tiempo», concluyó.
