• El Estudio de Factibilidad la concluyó como la ruta más rentable para el desarrollo de este proyecto.

SANTIAGO, 27 DE JULIO DE 2020.-

El Gobierno de Chile mediante su Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones (MTT) informó esta mañana que la ruta para implementar el Cable Transoceánico será a través de Nueva Zelanda y hasta Australia. De esta manera, dicha iniciativa digital permitirá conectar al país con Oceanía, accediendo a los datos provenientes de Asia.

La decisión de escoger esta ruta (Chile Continental – Auckland – Sídney) se tomó en base a los resultados del Estudio de Factibilidad, el cual tuvo como primer entregable la proyección del tráfico entre ambos continentes para los próximos 20 años, considerando como driver principal del modelo la demanda disruptiva que se generará tanto en los usuarios como en las distintas industrias a partir de las soluciones que se desarrollarán en base a la tecnología 5G como lo son el Internet de las Cosas (IoT, por sus siglas en inglés) y la Inteligencia Artificial (IA).

Posteriormente y en base a lo anterior, se obtuvieron los casos de negocios de las distintas rutas en evaluación, donde se consideraron diferentes componentes, tales como segmento de clientes, mix de productos, curva de precios, propuesta de valor, relación con los clientes, costos y recursos financieros, llegando finalmente a determinar que dicha ruta es la más recomendada a desplegar. Esto, ya que la ruta por Auckland y hasta Sídney es la opción más rentable, pues considera una menor cantidad de kilómetros de fibra óptica y porque Australia es el Hub Digital de Oceanía (tiene más de 12 cables de interconexión con el resto del mundo) y un Hub Emergente de Asia, manteniendo actualmente una excelente conectividad con el mismo.

En este sentido, el modelo de negocios considera que llegando con el cable a Sídney, este posteriormente se puede montar en sistemas ya existentes. De hecho, en Australia hoy existen cinco cables en operación que tienen la capacidad para llegar a Asia. Además, hay dos cables en plan de despliegue.

“Estamos dando un gran paso al definir el trazado que tendrá nuestro proyecto de Cable Transoceánico. Esta es la primera iniciativa que permitirá conectar a la región con Oceanía y finalmente con Asia, abriendo enormes oportunidades para que Chile se convierta en el Hub Digital de Sudamérica del lado del Pacífico, convirtiéndose de paso en un atractivo para distintas inversiones como datacenters y aquellas relacionadas con el comercio digital”, señaló la Ministra de Transportes y Telecomunicaciones, Gloria Hutt.

Por su parte, la Subsecretaria de Telecomunicaciones, Pamela Gidi, indicó que “este proyecto considera una ruta de aproximadamente 13.180 kilómetros hasta Australia,  contemplando adicionalmente una conexión por Nueva Zelanda, países que tienen un amplio y desarrollado mercado de telecomunicaciones con un importante despliegue de infraestructura digital. En esta línea, quisiera resaltar que en Sídney es un gran punto de acceso digital al continente asiático, además todos los indicadores financieros de nuestros estudios señalaban a esta ruta como la más conveniente”.

La Subsecretaria Gidi agregó que “en paralelo el país mantiene conversaciones con distintos actores de la región que están interesados en sumarse a esta iniciativa que tendrá un gran impacto en Sudamérica”.

De esta manera, con la selección de la ruta, el proyecto inicia su tercera y última etapa de análisis, la cual considera el estudio de ingeniería de la ruta seleccionada, lo que proveerá información en detalle de costos y características propias del trazado marítimo. Esta información será el primer insumo para la próxima licitación de la construcción del Cable Transoceánico.

Adicionalmente, con este anuncio se da inicio a la etapa más relevante del proceso de levantamiento del financiamiento de esta infraestructura, la cual contempla la entrega del caso de negocios de la ruta seleccionada a todas las organizaciones que han presentado interés a nivel internacional donde figuran bancos extranjeros, bancos multilaterales y fondos de inversión de manera que puedan realizar sus propios análisis y decidir finalmente la forma de participación en el proyecto.

Por último, cabe señalar que una vez seleccionada la ruta más rentable, el Gobierno de Chile, a través de la empresa pública Desarrollo País —la cual genera inversión en proyectos con rentabilidad privada—, también está en proceso de análisis para determinar el aporte de Chile en el futuro consorcio público-privado que se hará cargo del financiamiento de la infraestructura.