Con la proximidad de una nueva temporada de incendios forestales en el país, WWF Chile realizó un llamado urgente a reforzar aspectos críticos como la prevención y la restauración, además de avanzar en materia legislativa, considerando que el proyecto de ley en torno a este tema aún se encuentra en trámite.
Esto, en un contexto en el que el hemisferio norte ha sufrido una de las peores temporadas de incendios de la última década, con olas de calor extremo y sequías prolongadas asociadas al cambio climático.
“Chile necesita contar lo antes posible con una Ley de Incendios que permita enfrentar de mejor forma la amenaza y los impactos del fuego, iniciativa que sigue en el Congreso y cuya tramitación esperamos pueda agilizarse, sin esperar que ocurran nuevas tragedias, como hemos visto en temporadas anteriores, para darle la prioridad que requiere”, señaló Trevor Walter, coordinador de Paisajes Terrestres de WWF Chile.
Este proyecto se encuentra en segundo trámite constitucional, fue votado por la Comisión de Agricultura del Senado y pasó a la Comisión de Hacienda el 17 de marzo de este año, por lo que lleva poco más de cinco meses sin ponerse en tabla. El Ejecutivo ha buscado acelerar la tramitación haciendo uso de su facultad de colocar urgencia; hasta marzo puso urgencia de discusión inmediata (seis días) que no fue tomada en cuenta por parte de la comisión en su momento, y desde entonces ha estado renovando la urgencia suma (15 días), sin éxito.
WWF ha presentado propuestas para esta ley, exponiendo en la Comisión de Agricultura y compartiendo documentos sobre el tema con la Comisión de Hacienda, tanto su posición institucional sobre prevención y restauración, como un análisis del proyecto de ley en trámite.
Foco en prevenir y restaurar
Según explicó Trevor Walter, la devastación de los incendios va mucho más allá de los daños visibles: destruye hábitats, biodiversidad, el banco de semillas y la microbiología del suelo; además, afecta los servicios ecosistémicos que sostienen a las comunidades, la salud de las personas, sus medios de subsistencia y, lamentablemente, en ocasiones incluso la propia vida humana. En Chile, estos eventos extremos se ven potenciados por el cambio climático, que ha extendido la temporada de fuego y aumentado la frecuencia e intensidad de los siniestros. Las llamadas “tormentas de fuego” liberan enormes emisiones de CO₂, anulando los avances en mitigación y retrasando la meta de carbono neutralidad al 2050. También, por cierto, impactan negativamente en la restauración, afectando el avance de la meta de un millón de hectáreas al 2030, establecida en los compromisos climáticos de Chile en el marco del Acuerdo de París.
“Frente a este escenario, los ejes prioritarios para WWF Chile son la prevención y la restauración ecológica, siendo la primera de ellas la estrategia principal: aumentar la educación y la conciencia ciudadana, fortalecer la vigilancia comunitaria, reorientar presupuestos hacia acciones preventivas y rediseñar el paisaje con mayor diversidad de usos de suelo, limitando monocultivos y reduciendo cargas de combustible en zonas críticas. Asimismo, es clave incorporar ciencia y datos para sistemas de alerta temprana y herramientas de evaluación de riesgo. Lo anterior, considerando especialmente las zonas críticas del interfaz urbano-rural, donde hay mayor probabilidad de incendios y cambios en el diseño del paisaje”, explicó Walter.
En cuanto a la restauración, se requiere acelerar el Plan Nacional de Restauración, asegurar financiamiento y regular el cambio de uso de suelo en áreas incendiadas. También implica considerar no solo la vegetación, sino la fauna asociada, y establecer una Mesa Nacional Transversal que impulse una gobernanza robusta e inclusiva. “Prevenir y restaurar son dos caras de una misma estrategia: enfrentar el cambio climático protegiendo tanto la naturaleza como a las comunidades”, puntualizó el experto de WWF Chile.
