Infancia y pantallas: grooming y exposición a contenidos inapropiados, entre las mayores alertas

9 agosto, 2025

Encuesta GPS Ciudadano de Datavoz: La exposición a contenidos inapropiados (61,8%), el grooming o contacto con adultos desconocidos (44,6%) y el sedentarismo (26,4%) son las principales preocupaciones sobre el uso de internet y pantallas en menores de 12 años, de acuerdo con los resultados del último GPS Ciudadano de Datavoz. Mientras quienes no tienen contacto directo con niños y niñas priorizan riesgos como el aislamiento social (25,2%), los cuidadores se concentran en cómo los contenidos afectan el desarrollo y la conducta.

La discusión se instala justo después del Congreso Jóvenes Futuro 2025 (realizado el 7 y 8 de agosto) donde expertos nacionales e internacionales advirtieron sobre fenómenos como el brainrot, la fatiga mental provocada por el consumo excesivo de contenido superficial, y llamaron a promover un equilibrio entre el mundo digital y el juego y la interacción presencial.

En promedio, los menores dedican entre 5 y 6 horas diarias a actividades escolares y alrededor de 3 horas a otras actividades, repartidas casi por igual entre experiencias con y sin pantallas. El celular y la televisión concentran cerca de 1,5 horas diarias cada uno. Los padres siguen siendo los principales cuidadores, complementados esencialmente por establecimientos educacionales en las mañanas (61,3%) y abuelos en las tardes (23,5%).

El estudio también revela un amplio consenso sobre los riesgos: cerca de nueve de cada diez personas considera que el uso excesivo de pantallas afecta el desarrollo social de los niños y niñas, con niveles más altos entre quienes no conviven directamente con ellos y quienes tienen contacto indirecto, como tíos o abuelos. Sin embargo, un tercio de los encuestados (32,5%) cree que las pantallas ayudan a mantener a los menores tranquilos en el hogar, y un 36,7% afirma que permitirles usar celulares o tablets facilita a los padres realizar labores domésticas, porcentaje que se eleva a 40,7% entre los cuidadores directos.

Aunque el riesgo está ampliamente reconocido, la percepción de su magnitud varía según el vínculo con los menores: los cuidadores directos tienden a valorar más la utilidad práctica de las pantallas, mientras que quienes no tienen contacto cotidiano con niños las observan con mayor distancia y crítica.

El consenso se rompe al hablar de límites: un 38% asegura que no es difícil establecerlos y un 34% coincide, pero el resto discrepa. La culpa también divide a los adultos: el 53% reconoce sentirla por el tiempo que los menores pasan frente a pantallas, mientras que un 25% declara no experimentarla. Pese a estas diferencias, la mayoría afirma que casi nunca se produce un uso de internet o redes sociales sin supervisión adulta.

Quienes no tienen niños a su cuidado miran la infancia digital con mayor distancia y, a veces, con más juicio. Ven los riesgos sin vivir las complejidades cotidianas que enfrentan las familias”, comenta Joao Acharán, Director de la Unidad de Dirección y Análisis de Datavoz.

Desde la mirada de quienes sí conviven con menores, Eduardo de la Fuente, Socio Director en Consultoría Social y de Mercado, subraya que el uso de pantallas debe manejarse con criterio: “No deberían ser la salida fácil frente al cansancio o la falta de tiempo. El desafío es poner límites claros y ofrecer alternativas que permitan a los niños explorar, moverse y relacionarse fuera de lo digital”.

En un país donde las pantallas forman parte de la rutina desde edades tempranas, el Día de la Niñez (que se celebra mañana domingo 10 de agosto) aparece como una oportunidad para repensar los límites y reforzar la presencia adulta. Como resume Acharán, “no se trata de eliminar lo digital, sino de integrarlo con criterio para que la infancia siga siendo un espacio de descubrimiento y cuidado, dentro y fuera de la pantalla”.

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