Con el objetivo de proteger el derecho a la educación y terminar con la normalización del cierre de colegios en Chile, la bancada de senadores de la UDI ingresó un proyecto de ley que declara la educación parvularia, básica y media como un servicio esencial. La iniciativa, liderada por el sub jefe de bancada senador y presidente de la Comisión de Educación, Gustavo Sanhueza, busca asegurar la continuidad de las clases durante el año escolar, incluso en contextos de huelgas, manifestaciones, amenazas externas, falta de agua, o uso de establecimientos como locales de votación.
“Ya basta de que cada conflicto, protesta o problema administrativo se traduzca en días sin clases. Estamos hablando de un derecho esencial que no puede seguir dependiendo del calendario político ni del chantaje gremial. Los únicos perjudicados con esto son los estudiantes más vulnerables del país”, afirmó el senador Sanhueza.
El proyecto, desarrollado en conjunto con el centro de incidencia Pivotes, establece que toda suspensión de actividades deberá contar con autorización del Ministerio de Educación y que los sostenedores tendrán la obligación de implementar protocolos de contingencia ante cualquier interrupción. Además, sanciona a quienes promuevan cierres no autorizados, incluyendo la desvinculación laboral en casos graves.
La iniciativa se sustenta en la evidencia nacional e internacional sobre los efectos del cierre de escuelas: daños a la salud mental, caída en aprendizajes, y pérdida de ingresos futuros. Chile fue el país de la OCDE que más días mantuvo cerrados sus colegios durante la pandemia, y sigue enfrentando cierres por múltiples causas sin que el Estado tenga herramientas efectivas para evitarlos.
“El derecho a la educación no puede seguir dependiendo del clima, de la agenda del Colegio de Profesores o del calendario electoral. Es hora de poner a los estudiantes al centro y garantizar que las escuelas permanezcan abiertas”, remató el senador UDI.
A su vez, el jefe de bancada de senadores UDI, Sergio Gahona, respaldó la iniciativa afirmando: “Tenemos la convicción de que la educación debe estar por sobre los conflictos. Este proyecto marca un antes y un después: no vamos a seguir permitiendo que se juegue con el futuro de los niños de Chile por decisiones arbitrarias o presiones políticas. La educación no se negocia”.
El proyecto también fue suscrito por los senadores Iván Moreira (UDI), Felipe Kast (Evópoli), Juan Castro Prieto (IND-RN) y Alejandro Kusanovic (IND), consolidando un respaldo transversal dentro del bloque opositor.
