Kast llama a un gobierno de orden, unidad y recuperación nacional

14 diciembre, 2025

En un extenso discurso marcado por llamados a la unidad, el orden y la recuperación del país, José Antonio Kast se dirigió la noche de este domingo al país tras ser electo Presidente de la República, agradeciendo el respaldo ciudadano y comprometiendo un gobierno de emergencia enfocado en seguridad, inmigración y crecimiento económico.

En su intervención destacó que el servicio público es un compromiso colectivo que exige sacrificio y vocación. “Este triunfo no es personal. Aquí no ganó una persona ni un partido: ganó Chile y la esperanza de volver a vivir sin miedo”.

Kast subrayó que gobernará para todos los chilenos, incluyendo a quienes no votaron por él, y reconoció el trabajo de su contendora, Jeannette Jara, a quien anunció invitará a dialogar en La Moneda. “Chile se construye con gobierno y con oposición. Necesitamos diálogo, altura de miras y sentido de país”.

DISCURSO PRESIDENTE ELECTO JOSÉ ANTONIO KAST

Muy buenas noches.
Muy buenas noches Chile!!
Quiero partir agradeciendo a mi familia, a mi señora, la Pía, a mis hijos, a mis nietos, a toda mi familia extendida. Han sido muchos años de apoyo, de entrega y de sacrificio. Y hoy, junto con agradecerles, les quiero pedir un esfuerzo adicional. Porque los cuatro años que vienen serán intensos, exigentes, duros por momentos, pero profundamente llenos de sentido y de amor por Chile.

Porque el servicio público no es un proyecto individual, es un compromiso que también asume la familia.

Quiero también agradecer a Dios. Por el honor y la responsabilidad que hoy recibo. Le pido sabiduría, templanza y fortaleza para estar a la altura de este desafío.

Queridos amigos: Esta noche no estoy solo, estoy acompañado de millones de compatriotas que decidieron ponerse de pie. De un país que decidió volver a levantarse. Y quiero decirlo con claridad, con serenidad y con emoción: Este triunfo no es personal.

Aquí no ganó una persona, aquí no ganó un partido. Esta noche ganó Chile y la esperanza de volver a vivir sin miedo. Ganó el Chile que madruga, el Chile que trabaja, el Chile que cría a sus hijos con sacrificio, el Chile que cumple, que se esfuerza, que cuida a sus mayores y que solo quiere vivir tranquilo. Ganó ese Chile que, durante demasiado tiempo, sintió que estaba solo, que nadie lo escuchaba, que nadie lo defendía, el Chile que cree en la familia, en el mérito y en el esfuerzo.

El Chile que cumple las reglas y que exige que el Estado cumpla también. Y en esto, ser muy claro: El Chile donde el imperio de la ley se va a restablecer en todo el territorio, sin excepciones, sin privilegios. Los políticos, los jueces, los ciudadanos.

Por eso esta noche, con humildad y gratitud, les digo gracias. Gracias a quienes nos apoyaron desde el primer día. Gracias a quienes se sumaron en la segunda vuelta, gracias a quienes votaron por otras candidaturas y hoy, libremente, decidieron apoyar este camino de cambio.

Quiero hablarles directamente a quienes en primera vuelta votaron por Johannes Kaiser, por Evelyn Matthei, por Franco Parisi y por otras opciones. Gracias por su confianza, la valoro, la respeto y la voy a honrar con trabajo. Mucho trabajo.

Y quiero hablar también a quienes no votaron por mí. Y ahora les pido un momento de respeto y silencio.

Con Jeannette Jara tenemos profundas diferencias políticas. Pero es una mujer trabajadora, una servidora pública comprometida, que asumió un desafío difícil y logró interpretar a millones de personas. La felicito por ese esfuerzo, por tener el coraje de tomar el gran desafío de ser candidata. La saludo a ella y a su familia.

Y quiero decirlo claramente: Chile se construye con gobierno y con oposición. Cuando lleguemos a La Moneda voy a invitarla a une reunión. Para escuchar sus críticas y también sus aportes. Porque Chile necesita diálogo, altura de miras y sentido de país. A quienes votaron por ella les digo, mirándolos a los ojos: Voy a gobernar como Presidente de todos los chilenos.

De los que hoy celebran y de los que hoy tienen dudas, temor o distancia. Porque Chile es uno solo. Y para superar las emergencias que enfrentamos, nos necesitamos todos.

Vengo a liderar una misión de recuperación nacional. Y esa misión es clara: recuperar la tranquilidad, recuperar el orden, recuperar el crecimiento y recuperar la esperanza.

Chile nos dio un mandato claro, un mandato que no admite excusas, un mandato que no permite demora. Chile quiere un cambio, no quiere más continuidad. Y eso es lo que Chile va a tener: un cambio real.

Sé que hay alegría esta noche y es legítima. Pero la campaña termina esta noche y comienza el tiempo del deber y las decisiones difíciles.

Porque hay familias que no están celebrando. Chilenos cansados, angustiados, endeudados, con miedo. Madres que temen cuando sus hijos vuelven tarde. Emprendedores que cierran antes por inseguridad. Adultos mayores que miran su pensión y no saben cómo llegar a fin de mes. Ese es el Chile que nos necesita.

Por eso quiero ser honesto desde el primer día: no hay soluciones mágicas. Pero hay algo más fuerte: un país dispuesto a trabajar unido y en serio

Nada importante en nuestra historia ha sido fácil. La victoria de hoy no es una meta, es un punto de partida. Lo que viene va a exigir sacrificio, rigor, prioridades claras y unidad. Los cambios comenzarán de inmediato. Pero los resultados verdaderos requieren perseverancia.

Esta noche no les prometo magia, les prometo trabajo, carácter, orden, decisión y convicción. Porque hoy Chile nos exige unidad, no como consigna, sino como aprendizaje histórico. Cada vez que nos hemos dividido, hemos retrocedido, cada vez que nos hemos unido, hemos logrado lo que parecía imposible.

Chile no necesita buscar épica afuera. Chile la tiene adentro. Nos unimos para reconstruir después del terremoto, nos unimos para rescatar a nuestros 33 mineros desde lo más profundo de la tierra, nos unimos para enfrentar una pandemia. Y esas gestas hoy son reconocidas en el mundo como ejemplo de la capacidad de nuestro país.

Cuando estamos unidos, Chile es más fuerte. La unidad no es pensar igual, no es callar diferencias, es ponernos de acuerdo en lo esencial y tener un propósito común. Y lo esencial es claro: sin seguridad no hay paz, sin paz no hay democracia, sin democracia no hay libertad.

Chile es una República y la República se honra

Quiero agradecer la tradición democrática que nos antecede.Reconocer lo bueno, aprender de la experiencia. Por eso agradezco al Presidente Eduardo Frei por su disposición al diálogo y su compromiso con Chile.

Y quiero recordar con respeto al Presidente Sebastián Piñera, con quien tuve diferencias y encuentros. A quien apoyé porque Chile estaba primero. Hoy, para millones de chilenos, el Presidente Piñera es mucho más que un sector político.

Fue un hombre que dedicó una parte enorme de su vida pública a que Chile saliera adelante. Por eso, con respeto y con gratitud, les digo a su familia y equipos que vamos a necesitar a muchos que trabajaron con él, porque el desafío que viene es enorme y su experiencia y capacidades muy valiosas.

Quiero agradecer también a los partidos que han apoyado este camino al Partido Republicano, a su presidente Arturo Squella, a sus militantes y parlamentarios. Agradezco también al Partido Social Cristiano, al Partido Nacional Libertario, a la UDI, a Renovación Nacional, a Evópoli, a Demócratas y a Amarillos. También a líderes del Partido Radical y la Nueva Falange.

Desde mañana mismo los convoco a construir juntos el gobierno que Chile necesita, sin cuoteos ni imposiciones.

Compatriotas, Chile necesita dos cosas al mismo tiempo: Firmeza, para enfrentar lo que nos destruye y grandeza para construir lo que nos une. Firmeza contra el crimen organizado, la impunidad y el descontrol. Grandeza para reconstruir la convivencia, el respeto y la confianza. Y les digo algo más. Esa fuerza y esa grandeza no son de un gobierno. Son de Chile, son de todos y cada uno de ustedes.

Durante la campaña hablamos de un gobierno de emergencia. Quiero explicarlo con claridad. Emergencia no significa improvisación, emergencia no significa gritos, emergencia no significa autoritarismo, emergencia significa algo muy simple: prioridad, urgencia y cumplimiento.

Tres urgencias claras: seguridad, inmigración, y progreso económico con empleo.

No vamos a distraernos, no vamos a perdernos. Chile necesita orden, orden en la calle, orden en el Estado, orden en las prioridades.

El orden no es un capricho. Es justicia. Orden es que una madre pueda caminar sin miedo. Orden es que un trabajador pueda volver en micro a su casa, sin pensar que lo van a asaltar. Orden es que el que cumple la ley sienta que el Estado lo respeta. Orden es que el que viola la ley, sufra todo el peso de las sanciones. Y por eso quiero ser muy claro: no voy a malgastar esta confianza en pequeñas peleas. No voy a administrar esta mayoría como si fuera un botín. No voy a gobernar para un grupo.

Mi desafío, nuestro desafío, es construir una mayoría de gobernabilidad, pero no desde el cuoteo, sino desde el acuerdo en lo esencial. Yo no quiero una coalición para la foto, quiero impulsar un acuerdo nacional para resolver los grandes asuntos que preocupan a la ciudadanía, y ese acuerdo no es solo con partidos. Es con regiones, con alcaldes, con universidades, con científicos, con gremios, con emprendedores, con trabajadores. Es con todos los ciudadanos que añoramos recuperar nuestro País.

Chile necesita que cada uno aporte desde lo suyo. Porque la labor ciudadana no se agota en el voto. La misión empieza hoy.

Quiero dirigirme a las familias de Chile. A las madres y padres, a las personas mayores, a todos los que son el núcleo fundamental de nuestra sociedad.

Sé lo que han vivido estos años: inseguridad, retroceso, incertidumbre. Y esto tiene que cambiar. Esto va a cambiar. Chile ha vivido tiempos duros. Tiempos de violencia, tiempos de heridas. Muchos estuvimos en posiciones distintas, y es legítimo tener diferencias.

Chile puede discutir. Chile puede debatir. Chile puede protestar. Pero Chile no puede normalizar el fuego, la barricada, el saqueo, el matonaje. Porque un país que convive con la violencia se acostumbra al miedo. Y un país acostumbrado al miedo deja de ser libre. Por eso, desde aquí, hago un llamado simple y profundo: Dejemos atrás las caricaturas, dejemos atrás los prejuicios, dejemos atrás la lógica de trinchera. Reconozcámonos de nuevo como compatriotas. Como adversarios legítimos cuando corresponda, pero nunca como enemigos. Porque Chile no se levanta quemando, Chile se levanta construyendo. Chile no avanza dividido, Chile avanza trabajando juntos.

Chile no progresa con falsas promesas, Chile progresa con sacrificio y con esfuerzo. Y cuando Chile recupera la fe en sí mismo, cuando Chile vuelve a confiar, cuando Chile vuelve a creer, Chile vuelve a levantarse.

Compatriotas: este triunfo no pertenece a un sector. Este triunfo pertenece a todos los que queremos un país en paz, con orden, con justicia y con respeto. Un país donde el Estado vuelva a estar al servicio de las personas. Un país donde la corrupción se combata sin defensas corporativas, sin dobles estándares, sin perdonazos. Un país donde el que trabaja sea reconocido, un país donde la autoridad sea legítima y se haga respetar, un país donde Carabineros, PDI, Gendarmería sean respaldados, respetados y cuidados, porque sin ellos no hay tranquilidad posible.

Quiero decirles algo con la mano en el corazón: Me siento honrado de que hayan confiado en mí. Y le pido a Dios que yo no me aparte nunca de esta tarea.

Devolverle a Chile la tranquilidad, el orden y el progreso. Y aquí viene lo más importante: esto no lo voy a hacer solo. No se gobierna para un grupo, no se gobierna en contra de algunos, se gobierna para todos. Con respeto por las opiniones del otro, con apertura a escuchar, con firmeza para decidir, con humildad para corregir. con templanza para resistir presiones.

Desde mañana vamos a trabajar intensamente. Desde el primer minuto, porque no hay tiempo que perder. Mañana mismo voy a convocar a los mejores, vengan de donde vengan. Voy a pedir ayuda y voy a escuchar, voy a trabajar con las regiones y con los municipios, voy a exigir resultados y voy a poner metas claras. Y al mismo tiempo, les digo algo que es igual de importante: no vamos a abandonar a quienes más lo necesitan. Porque la seguridad y el crecimiento no son ideas frías. Son la diferencia entre vivir con miedo o vivir con libertad.
Entre sobrevivir o progresar.

Quiero terminar hablando a las familias chilenas que nos están mirando por la televisión, un celular o computador. A quienes mañana se levantan temprano, como todos los lunes. A quienes no tienen tiempo para discursos largos porque la vida les agobia.

Quiero decirles: ustedes son Chile, ustedes construyen nuestro país. ustedes lo sostienen, ustedes lo empujan. Y por ustedes entregaremos nuestro máximo esfuerzo, cada día, de los próximos cuatro años.

Y les pido algo a cambio: No me pidan milagros, pídanme entrega, pídanme consecuencia, pídanme valentía, pídanme firmeza, pídanme grandeza para unir al país.

Queridos compatriotas, la hora de los discursos ha terminado. Llegó la hora de trabajar por Chile.Desde mañana, Chile vuelve a ponerse de pie; y no hay tiempo que perder.

Gracias por su apoyo.¡Viva Chile! ¡Viva Chile!
¡Viva Chile! Y que Dios bendiga Chile y a cada familia chilena.

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