Las movilizaciones sociales que comenzaran hace un año, iniciadas por el alza en el transporte público, dada su masividad y transversalidad, tuvieron como consecuencia una intensa crítica desde la sociedad respecto de las enormes tareas que el país tiene pendiente en diferentes materias, pero incluso más, se profundizó el cuestionamiento respecto a las reglas bajo las cuales se desenvuelve nuestro sistema democrático, político y económico.

Desde ahí se ha venido desarrollado un importante debate sobre los desafíos que se deberán abordar durante los próximos años y acerca de cuáles son los pactos fundamentales que debe alcanzar la sociedad chilena para construir un país más justo, igualitario y próspero.

El primer desafío para las fuerzas comprometidas con el cambio social estará marcado por el plebiscito del próximo domingo 25 de octubre, un hito democrático inédito en la historia de nuestro país, que podría abrir la posibilidad de elaborar una nueva Constitución en democracia.

Ese día, millones de chilenos y chilenas concurriremos pacíficamente a las urnas, con el objetivo de aprobar la elaboración de una nueva Constitución, pero también, de apoyar la creación una Convención Constitucional que sea completamente elegida por la ciudadanía, con el único mandato de preparar un nuevo texto constitucional para presentarlo al pueblo de Chile. Los y las socialistas nos sentimos parte de este acto eleccionario y contribuiremos con todas nuestras fuerzas a dicho propósito, como lo hemos hecho hasta ahora.

Es fundamental para el correcto desarrollo de este proceso, relevar la necesaria paz social para su consecución. La magnitud del desafío requiere que todos los sectores de nuestra sociedad aporten en este propósito, sin reservas. Los senadores socialistas reiteramos nuestro llamado a la ciudadanía a ejercer su derecho a la reunión pública y a la protesta de forma pacífica, rechazando cualquier acción violenta que implique riesgos para las personas, la destrucción de inmuebles o fuentes de trabajo, así como también, adoptando todas las medidas sanitarias que permitan resguardar la salud individual y colectiva, en el actual contexto de pandemia.

Es en virtud de este llamado a la paz social que exigimos al Gobierno dejar de lado los titulares estridentes, las provocaciones innecesarias, y generar las condiciones que, en toda democracia, se deben dar para que las legítimas movilizaciones de la ciudadanía se desarrollen sin afectar los Derechos Humanos de los manifestantes.

En ese sentido, hemos sido críticos del actuar de las fuerzas policiales. Hemos exigido la salida del general Director de Carabineros. Pedimos respuesta y reparación por las violaciones a los Derechos Humanos de cientos de compatriotas tras el estallido social.

Hoy, igual que ayer, exigimos respeto a los Derechos Humanos. Y en la misma forma que otro octubre, de 1988, en una semana acudiremos masivamente a las urnas, con todos los resguardos sanitarios, pero con la firme convicción de terminar con la Constitución de la dictadura y comenzar a construir la Constitución de todos y de todas.

Bancada de Senadores Socialistas