Proyecto de la Universidad de Playa Ancha presentado al Fondo de Innovación para la Competividad (FIC) del Gobierno Regional de Valparaíso, permitirá por primera vez en Chile integrar información ambiental, normativa, logística y aspectos técnicos asociados a la implementación de la actividad desaladora como estrategia para combatir la escasez hídrica.

La iniciativa “Estableciendo los elementos estratégicos para la implementación de la actividad desaladora en la región de Valparaíso”, dirigida por el coordinador del Laboratorio de Investigación Ambiental Costera de la UPLA, Dr. Claudio Sáez Avaria, se encuentra aprobada técnicamente y está a la espera de la adjudicación final.

El equipo conformado por coinvestigadores de la UPLA, de las universidades de Antofagasta y Alicante de España, y la Asociación Española de Desalación y Reutilización (AEDyR), buscará mediante consideraciones locales y la experiencia internacional, facilitar la instalación de la actividad desaladora en la región de Valparaíso sobre la base de prácticas ambientalmente sustentables, viables en términos técnicos, normativos y procedimentales, y con adecuada difusión y gestión social.

Así lo explicó el director del proyecto, Dr Claudio Sáez, quien enfatizó que el proyecto tiene como principal objetivo “contribuir a generar nuevos recursos hídricos en la región, a través de la definición de todos los elementos estratégicos requeridos para la implementación de proyectos desaladores”.

La escasez hídrica es actualmente una de las principales amenazas que aquejan a la población y al desarrollo de las actividades productivas de esta zona del país, causado entre otras razones por la constante disminución de las precipitaciones, la falta de infraestructura de acumulación de agua, así como por debilidades en el monitoreo, distribución y gestión de dicho recurso.

Sostuvo el Dr. Sáez que esta situación de escasez tenderá a agravarse en el futuro, por la proyección del desierto de Atacama hacia el sur, proceso mediado por el cambio climático. “Las proyecciones indican que para el 2050 las lluvias disminuirán en promedio 70 milímetros al año implicando, por ejemplo, que si no se disponen de fuentes adicionales de agua, la producción agrícola caería por sobre el 40% con respecto a la actualidad. Por eso es necesario innovar en fuentes alternativas de provisión de agua como la reutilización de aguas servidas y la desalación de agua de mar”.

Reutilización del mar

La desalación de agua de mar se ha transformado en la principal estrategia para abastecer de agua potable a la población, como también para el uso en actividades silvoagropecuarias y en la industria manufacturera en zonas similares a la realidad chilena, con climas mediterráneos y semiáridos afectados por el cambio climático, como ocurre con California y costas del Mar Mediterráneo.

El Dr. Sáez precisó que la actividad desaladora es sustentable, cada vez es más económica y de buena acogida en la comunidad cuando es desarrollada con altos estándares técnicos, ambientales y de difusión.

A pesar de que en los últimos años ha existido interés por parte de la comunidad, autoridades y el sector privado de incorporar la actividad en la región y el país, aún existen limitantes e interrogantes en términos de implicancias ambientales, económicas, de procedimientos, normativa, marco jurídico, y criterios de zonificación para el desarrollo de proyectos desaladores en la escala requerida.