El Primer Juzgado Civil de Santiago aprobó este viernes la propuesta de reorganización judicial de Corona, luego que la empresa iniciara el proceso de reestructuración para enfrentar la compleja situación en que quedó tras el estallido social y la posterior pandemia.

La compañía, que opera 54 tiendas en todo el país, anunció en agosto que se acogía a la Ley N° 20.720 sobre Insolvencia y Reemprendimiento, como una alternativa para salvar las dificultades en la operación de sus tiendas y con el fin de evitar su quiebra.

El veedor concursal Nicolás Mena, quien llevó adelante el proceso de reorganización, fue nombrado como interventor para garantizar el cumplimiento del acuerdo visado por el tribunal.

“La reorganización de Corona es muy importante, porque permitirá que más de 1600 trabajadores continúen en sus labores habituales y, además, porque este proceso empieza a ser visto como una alternativa viable, para efectos de que las empresas puedan salir adelante y no tengan que quebrar”, recalcó el interventor.

“Situaciones como las vividas hoy permiten tener esperanzas que la sociedad se va poniendo de acuerdo para efectos de poder sacar adelante situaciones como la que está viviendo esta compañía, que no fue producto de una mala gestión, sino que a raíz de la paralización que ha vivido nuestro país en los últimos meses”, agregó Mena.

Nicolás Mena es abogado de la Pontificia Universidad Católica, especialista en derecho concursal, llevando adelante varios procesos de reorganización judicial de empresas que se han visto afectadas en sus ingresos y buscan evitar la quiebra. De hecho, fue el veedor concursal de Corona, en los primeros pasos que tomó la empresa para evitar su desaparición.